jueves, 10 de marzo de 2016

NO QUEREMOS SER PRINCESAS

"Porque nos obligaron.
Porque, desde pequeñitas, nos pusieron coronas, vestidos de tul, ropa que no nos dejaba jugar, porque no la podíamos manchar. Nos dijeron “qué niña más guapa” tantas veces, que nos creímos que era lo que importaba.
Y nos chutaron dosis diarias de príncipe azul, y así nos hicimos yonkies del amor, y aprendimos a necesitarlo para vivir.
Las princesas son guapas, están asustadas y se enamoran del primero que las salva. Y del segundo, y del tercero. Y esperan, encerradas en su torre, sin hacer nada para escapar de ella.

Y nosotras aprendimos a ser como ellas.
Aprendimos a obligarnos a ser guapas, que significa fracasar eternamente en intentar parecerles guapas a los demás.
Aprendimos a esperar a que el príncipe azul nos solucionara la vida, que significa construir nuestra existencia en torno a la idea de conseguir y mantener una pareja, y a sólo así sentirnos completas.
Aprendimos que estas dos cosas eran una pelea, que significa sentirnos amenazadas por todas las mujeres que nos rodean, no vaya a ser que sean más guapas, o que su torre le pille al príncipe más cerca.
Aprendimos a querernos poco, y sólo a costa de lo que nos quisieran otros.
Quedaos con mis vestidos de tul, mi príncipe azul, mi espejo y mi corona. Quedaos con mis complejos, mis miedos, mis vacíos y mis celos. Quedaos con todo eso que me habéis impuesto, que no lo quiero.
Porque necesito sitio para las botas, los libros, los cuchillos, los vasos y los ceniceros. Para los bolis, las fotos, los bocadillos y mis cuentos. Para los condones, la bici, los pinceles y los baberos. Para las cazuelas, los periódicos, el martillo, los clavos y los ligueros. Para bailar, correr, descansar y tirarme en la hierba a ver pasar el cielo. Para mis sueños, mis desastres y mis deseos. Para fracasar y empezar otra vez con mis proyectos. Para mis amigas, mis ligues, mis mujeres admiradas y mis no quieros. Para mi vida, al margen de lo que me aprendieron.
Quedaos con mi reino. Que a mí me hace falta sitio para el mundo entero."

miércoles, 2 de marzo de 2016

NO QUEREMOS SER PRINCESAS

Este año para el día 8 de marzo y gracias a las magníficas ideas de nuestro compi Gonzalo, hemos pensado hacer una galería de biografías de científicas, escritoras, poetisas y demás mujeres ilustres. La idea es que los alumnos/as busquen a una mujer a la que le gustaría parecerse y en un folio o cartulina pongan un pequeño resumen de su vida, la razón por la cual le gustaría parecerse a ella y una fotografía de la susodicha y otra de ellas o ellos imitando sus gestos, ropas y posturas.
Os animo a todas y todos a participar en esta idea porque NO QUEREMOS SER PRINCESAS.

En este enlace podéis encontrar mucha información sobre mujeres que escribieron alguna página en la historia así como su biografía y la fotografía de las mismas. la página está genial, incluso viene ordenado por categorías.

Venga, ¡animaos y participad en esta actividad tan interesante!

Un saludo.

jueves, 19 de noviembre de 2015

Reglas del juego para los hombres que quieren amar a mujeres

I
 El hombre que me ame
 deberá saber descorrer las cortinas de la piel,
  encontrar la profundidad de mis ojos
y conocer la que anida en mí,
 la golondrina
  transparente de la ternura.
  II
El hombre que me ame
 no querrá poseerme como una mercancía,
 ni exhibirme como un trofeo de caza,
   sabrá estar a mi lado
 con el mismo amor
con que yo estaré al lado suyo.
III
El amor del hombre que me ame
será fuerte como los árboles de ceibo,
protector y seguro como ellos,
limpio como una mañana de diciembre.
IV
El hombre que me ame
no dudará de mi sonrisa
ni temerá la abundancia de mi pelo
respetará la tristeza, el silencio
y con caricias tocará mi vientre como guitarra
para que brote música y alegría
desde el fondo de mi cuerpo.
(...)
IX
El amor de mi hombre
no conocerá el miedo a la entrega,
ni temerá descubrirse ante la magia del
enamoramiento
en una plaza pública llena de multitudes
Podrá gritar —te quiero—
o hacer rótulos en lo alto de los edificios
proclamando su derecho a sentir
el más hermoso y humano de los sentimientos.
X
El amor de mi hombre
no le huirá a las cocinas
ni a los pañales del hijo,
será como un viento fresco
llevándose entre nubes de sueño y de pasado
las debilidades que, por siglos, nos mantuvieron
separados
como seres de distinta estatura.
XI
El amor de mi hombre
no querrá rotularme o etiquetarme,
me dará aire, espacio,
alimento para crecer y ser mejor,
como una Revolución
que hace de cada día
el comienzo de una nueva victoria.
 
Gioconda Belli
 
 

LOS MICROMACHISMOS (Comentario de texto)

LOS MICROMACHISMOS

     " Los micromachismos comprenden un amplio abanico de maniobras interpersonales que impregnan los comportamientos masculinos en lo cotidiano. En la pareja se manifiestan como formas de presión de baja intensidad más o menos sutil, con las que los varones intentan, en todos o en algunos ámbitos de la relación (y como en todas las violencias de género):
            • imponer y mantener el dominio y su supuesta superioridad sobre la mujer, objeto de la maniobra;
           • reafirmar o recuperar dicho dominio ante la mujer que se “rebela” de “su” lugar en el vínculo;
           • resistirse al aumento de poder personal o interpersonal de la mujer con la que se vincula, o aprovecharse de dichos poderes;
           • aprovecharse del “trabajo cuidador” de la mujer.
     Es decir, los micromachismos son microabusos y microviolencias que procuran que el varón mantenga su posición de género creando una red que sutilmente atrapa a la mujer, atentando contra su autonomía personal si ella no las descubre (a veces pueden pasar años sin que lo haga), y sabe contramaniobrar eficazmente. Están en la base y son el caldo de cultivo de las demás formas de la violencia de género (maltrato psicológico, emocional, físico, sexual y económico) y son las “armas” masculinas más utilizadas con las que se intenta imponer sin consensuar el propio punto de vista o razón. Comienzan a utilizarse desde el principio de la relación y van moldeando lentamente la libertad femenina posible. Su objetivo es anular a la mujer como sujeto, forzándola a una mayor disponibilidad e imponiéndole una identidad “al servicio del varón”, con modos que se alejan mucho de la violencia tradicional, pero que tienen a la larga sus mismos objetivos y efectos: perpetuar la distribución injusta para las mujeres de los derechos y oportunidades.»
 
                               Luis Bonino:Micromachismos: la violencia invisible en la pareja, p. 4-5.
 
1.  Define qué es el micromachismo
2.  ¿Con qué actitudes y comportamientos está relacionado el micromachismo?
3.  ¿Cómo se muestra el micromachismo en las relaciones afectivas? ¿Qué consecuencias se derivan de él?
4.  ¿Pueden ser las mujeres micromachistas? ¿Por qué?
 

TRABAJAMOS UN TEXTO: LA DESIGUALDAD ESTRUCTURAL

Actividad para desarrollar en clase de Ética en 4º de la ESO.

LA DESIGUALDAD ESTRUCTURAL

    «Una parte de nuestra tradición cultural interpreta la diferencia sexual femenina como un signo de inferioridad, una fuente inevitable de desigualdades, dando por supuesto que ser mujer carece de valor y que lo que hacen y aportan las mujeres a la sociedad es insignificante. Esta concepción, por otra parte, une la masculinidad con el ejercicio del poder y entiende que para ejercerlo es lícito el uso de la fuerza o de manifestaciones violentas, ya que éstas son vistas como signo de virilidad.
    Todo ello contribuye a invisibilizar a las mujeres y a entender que la experiencia, intereses y acciones de los hombres representan al conjunto de la humanidad (...)
    No obstante, es fácil observar que la violencia, históricamente y en la actualidad, ha sido y todavía es un patrimonio más masculino que femenino: los protagonistas de gran parte de las peleas callejeras, del maltrato que se da en las familias, de las guerras, de los golpes en el patio de los colegios... son en su mayoría hombres, chicos y niños.
    Esta forma de entender la masculinidad sigue estando sobrevalorada desde muchas instancias de poder, aunque cada vez existan más voces críticas y sean más visibles muchos ejemplos que muestran sus consecuencias. Basta echar una mirada rápida a la televisión para comprobar que siguen vigentes discursos políticos que justifican las guerras o las opiniones de hombres que consideran aceptable el maltrato a “sus” mujeres; para entender que el mito del guerrero, del justiciero que necesita de la violencia para imponer el orden, del hombre que quiere dominar el mundo, sigue existiendo. (...)
    Históricamente y aún en la actualidad, las niñas, por su parte, saben de la importancia de prestar atención y cuidar a las demás personas, han aprendido a exteriorizar sus sentimientos, a reconocer sus miedos y limitaciones, y como consecuencia de ello, a tener más en cuenta las relaciones y a utilizar en ellas la mediación de la palabra.»
                                   
                                     Graciela Hernández Morales, Concepción Jaramillo Guijarro:Tratar los conflictos en la escuela sin violencia.
                            Cuadernos de educación no sexista, nº 14, Instituto de la Mujer, Madrid, 2002, p. 1



CONTESTA A LAS SIGUIENTES PREGUNTAS:
1.  Indica las diferencias en la consideración de la masculinidad y feminidad de la concepción tradicional.
2. ¿ Qué consecuencias tiene esta valoración diferencial?
3.  Explica la vinculación entre violencia y masculinidad
4. ¿ Con qué valores y actitudes se relaciona la feminidad según el texto?